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Cubrimos el Wacken más difícil de la historia.

Ya se entra en Agosto y esto indica el inicio del ultimo mes del verano europeo, por lo cual se llevan a cabo los últimos festivales de verano de la temporada. Pero esto no quiere decir que no sean importantes, ya que, en materia de Heavy Metal, el festival mas grande de dicho genero se lleva a
cabo a principios de este mes, el Wacken Open Air.
Este festival se lleva a cabo en el pueblo del mismo nombre, ubicado a 75 km al noroeste de Hamburgo, en el que viven alrededor de 2000 habitantes. Dicho pueblo cuenta con una zona de parque enorme donde se puede albergar un espacio enorme donde ubicar 9 escenarios, montón de puestos de comida, bebida, ropa, merch y hasta espacios temáticos con un sinfín de actividades. Y por supuesto, una zona de camping habilitada para 85000 personas.
En esta edición numero 32, los organizadores no pudieron prever un temporal de lluvia muy complicado, el cual lleno de barro el predio e hizo que la llegada al pueblo sea muy complicada, por lo que luego de varios comunicados decidieron prohibir la llegada de vehículos motorizados y por
último negarle la entrada a gente que todavía no había llegado. Esto dejo un estimado de entre 30000 y 35000 personas afuera.
Nuestros pensamientos fueron bastante oscuros en nuestro camino y la demostración de falta de organización previa al evento. Esto coronado que cuando nuestro cronista Ignacio pudo llegar al predio alrededor de las 00, no lo querían dejar entrar porque la oficina de prensa estaba ubicada en
el centro del pueblo y en teoría estaba cerrada. La única solución que le dieron fue que pase la noche en la calle hasta el día siguiente. Por suerte, pudo correr y se encontró con gente que lo ayudo y pudo acampar esa noche.

Queremos ya aclarar en este párrafo que la organización y el trato con la gente por parte de la seguridad fue desastroso. El personal no tenia ganas de responder consultas y hablaba de mala manera. Sumado a que no estaban bien capacitados e informados. También como prensa nos sentimos maltratados en momentos donde no nos dejaban ingresar a nuestra área simplemente por mera desinformación de la seguridad del área. No podemos entender como un evento de tanto renombre y con tantos años en el ambiente no haya echo nada para contener el problema del clima,
que estaba pronosticado hace semanas y a su vez no poder capacitar a la gente de seguridad y orientación para dar un buen servicio y trato a los asistentes.
Antes de comenzar con los conciertos, nos gustaría hacer una descripción del predio para favorecer la ubicación del lector. La zona donde se encontraban la mayoría de los escenarios estaba dividida en sectores. Al fondo del primer sector se encontraba el escenario Wackinger, mientras que un poco
mas adelante se encontraban uno al lado del otro el escenario Headbanger y W.E.T. En dirección a los escenarios principales, pero caminando para la derecha se encontraba el escenario secundario, llamado Louder. Luego había que pasar una valla y otro control para ingresar a la parte del predio
conocida como “La Tierra Santa”, donde se encontraban los dos escenarios principales llamados Faster y Harder, uno al lado del otro. Fuera del sector de estos escenarios se encontraban otros, los cuales no tuvieron ninguna presentación de un artista de renombre.
Ya entrado el miércoles 2 de Agosto, empezaba el primer día del festival que comenzó con demoras y hasta la cancelación de varios conciertos, incluido el de los argentinos Nvlo, que estaban participando de la batalla de bandas organizada por el Wacken.

La primer banda que pudimos disfrutar fueron los japoneses de Sable Hills, que dieron un show conciso y lleno de poder y empezaron a brindar un poco de luz entre tanto panorama complicado. Hubo varias demoras por el clima, por lo cual la apertura de “La Tierra Santa” fue demorada, al igual
que las primeras presentaciones del escenario Louder, así que luego de alrededor de dos horas de espera pudimos disfrutar de la presentación de Nervosa, que contaron con varios problemas técnicos en la guitarra de Prika y tuvier on que acortar su set por las demoras. Sin embargo se
encargaron de dar una presentación poderosa. Caminando como se podía, ya que el barro llegaba a la altura de los tobillos, pudimos entrar al
predio de los escenarios principales y ver a la segunda banda pactada para ese sector, ya que los alemanes Holy Moses no se pudieron presentar por las demoras. Skindred fueron los encargados de abrir la zona sagrada con su mezcla de metal, reagge y otros géneros. Dieron un show lleno de
energía que puso a todos a bailar y saltar. Su cantante Benji es digno de un carisma contagioso y se puso a todo el publico en el bolsillo con sus historias y movimientos llenos de energía.
Nos quedamos recorriendo el predio que contaba con una cantidad enorme de oferta gastronómica y varias atracciones, entre ellas el curioso karaoke de batería, donde elegias una canción y debias tocarla en una batería. También se encontraban muchos baños y sectores donde cargar tu pulsera.
En este festival había un sistema de cashless donde cargabas el chip de tu pulsera con dinero en estos puestos y pagabas con el chip, esto para ahorrar filas en los puestos de venta.
Como se sabe en estos eventos, las bandas se suelen pisar y tuvimos que sacrificar Battle Beast para dirigirnos a una zona ambientada como un antiguo pueblo germano, donde se encontraba el escenario Wackinger donde se presentaron los fineses de Finntroll. Su concierto empezó
complicado, las guitarras y el bajo estuvieron muy bajos los primeros 4 o 5 temas y después mejoro bastante aunque no alcanzo el nivel esperado. Sin embargo esta mejora de sonido fue acompañada con la llegada de las canciones más conocidas de los trolls, cosa que hizo que un show que venia frio
se convirtiera en una fiesta.
Corriendo fuimos a ver lo que alcanzamos de Phil Campbell, por suerte pudimos ver el final que conto con clásicos de Motorhead y la participación de Mikkey Dee en la batería para “Overkill”. Cabe también destacar que ese día hubo un desfile homenaje a Lemmy donde se guardaron parte de
sus restos en el predio. Acá el staff se dividio, Noelia fue a ver a Doro festejando sus 40 años de carrera e Ignacio decidió quedarse en el escenario Headbangers para ver a la leyenda del Doom Metal, Pentagram.

Lamentablemente no pudimos ver a Beyond the Black que tocaba al mismo momento.
El concierto de Pentagram conto con un sonido poderoso, como amerita un estilo tan oscuro y pesado. Cada golpe de batería y de bajo lo sentías como un mazazo en el pecho. La guitarra se escuchó super nítida todo el concierto, cosa que nos permitió apreciar todas las magias que tiro el maestro Victor Griffin. Pero sin dudas la estrella del show fue el cantante y miembro principal del grupo Bobby Liebling que con 69 años parece que no sufre el paso del tiempo y conserva la garganta
intacta, así también acompañando su cantar con movimientos y sus particulares caras.
El setlist recorrió todo su repertorio, haciendo hincapié en sus primeros dos álbumes. Sin dudas un show maravilloso.
Para sorpresa de los presentes, sin anuncio previo, en el escenario de al lado comenzó a tocar Holy Moses, que habían sido retirados de la grilla por las demoras. Una alegría inmensa poder verlos ya que se encuentran en su gira de despedida y en diciembre llevaran a cabo su ultimo show.
El sonido fue ideal, ningún instrumento tapaba a otro y se podía apreciar muy bien la violencia y velocidad de su thrash super agresivo y violento. La figura del show fue la cantante y único miembro
original, Sabina Classen, que con casi 60 años no se canso de vomitar frases rapidísimas y agitar al público. Se la noto muy agradecida con el publico y con que al final pudieran tocar. Sin duda un excelente cierre de conciertos para el primer día.
El primer dia del festival tuvo como coronación final en el escenario Faster, el festejo de los 40 años ininterrumpidos de la reina del metal Doro que iniciara su carrera allá por 1983 con su banda Warlock. La cual fue la protagonista del setlist con casi el 80% de los temas, acompañados por algunos covers y su nuevo hit "Time fo Justice" que fue muy bien recibido y coreado por todo el público. La banda que la acompaña tuvo un desempeño impecable especialmente del baterista
Johnny Dee quien la viene acompañando hace más de 30 años y que se hizo de las voces en los covers de Motorhead, tratando de imitar a Lemmy. El público acompaño cantando una y otra vez cada uno de los típicos estribillos ochenteros incluso algunos muy jóvenes que no habían nacido
cuando esos temas vieron la luz, mostrando que para los alemanes Doro es multi-generacional. Los invitados especiales fueron la estrella del show con una lista envidiable, además de videos con artistas de primer nivel saludandola por su carrera y contando pequeñas anecdotas como Rob
Halford y David Coverdale antes del mismo. Promediando el final se sumaron Mikkey Dee y Phil Campbell para rendir un sentido homenaje a Lemmy con un par de covers de Motorhead mientras un show de drones iluminaba el cielo formando la cara de Lemmy primero y el as de espadas
después con la leyenda Lemmy Wacken Forever. Sin dudas un espectáculo emotivo que quedara en la memoria de todos los asistentes.
La lista de invitados fue Sammy Amara (Broilers), Chris Caffery(savatage), Joey Belladonna(anthrax), Mikkey Dee, Phil Campbell, Michael Rhein(In Extremo), Uli Jon Roth, Udo Dirkschneider y Hansi Kürsch (Blind Guardian)
Al día siguiente nos levantamos temprano para poder apreciar el show de los Californianos Terror, que con su poderoso hardcore armaron los primeros circle pit del día. El sonido fue correcto, aunque se notaron un par de problemas en los micrófonos para el final del concierto. Se los noto en muy
buena forma y muy comunicativos con el público, en especial de parte de su cantante Scott Vogel que no paro de animar a los asistentes y de dar pequeños discursos entre canción y canción.
Finalizado Terror fuimos a comer y recorrer un poco el predio y sus atracciones hasta que llegó la hora de ver a Dark Tranquility en el escenario Louder. Con una gran cantidad de público, los oriundos de Gotemburgo salieron con “Encircled” y “What Only you Know” a la carga pero con un sonido un
tanto desparejo, que con el correr de las canciones se fue corrigiendo. La figura del show fue elcarismático Mikael Stanne, vocalista, que tenia una emoción enorme e incareteable al estar donde estaba. El concierto siguió con canciones que en su mayoría pertenecen al presente del grupo,
interpretadas de una manera muy ajustada, entre ellas destacamos las dos finales, “ThereIn” las más
viejita del set y el final con “Misery’s Crown”. Se despidieron muy ovacionados por el público presente.

En este momento hicimos un mix de conciertos, miramos un poco de Vixen que siguen intactas y con mucha energía desplegando hits hard rockeros uno tras otro. También vimos un poco de Imminence, banda que dentro del metalcore esta dando mucho que hablar, aunque su propuesta no
fue de nuestro agrado, desplegaron mucha energía y tenían una buena cantidad de fans. Por último pudimos ver el comienzo de los míticos Uriah Heep, banda que estuvo en los inicios de este amado estilo de música. Hicieron un repaso por casi toda su extensa discografía y e los vio en muy buen
estado.
Decidimos movernos a los escenarios más chicos ya que se venía un combo de Death Metal bastante jugoso e interesante. Primero una de las bandas más nuevas del género que se está haciendo un lugar a base de riffs poderosos, mucho Groove y shows llenos de energía. Hablo de los
daneses de Baest. Su concierto conto con canciones de sus 3 discos de estudio, un sonido arrollador y muchísimo agite por parte de la banda que, por supuesto, se vio reflejado en el público. El concierto termino de manera sublime con un temazo como “Necro Sapiens” y su cantante Simon
Olsen cantando las ultimas estrofas haciendo croudsurfing entre el público. Préstenle atención a estos pibes…
Y el Death Metal siguió volándonos la cabeza, esta vez de la mano de un emblema del género, los estadounidenses de Immolation. Si la banda anterior conto con un sonido arrolador, lo de estos veteranos no tiene calificación. Fue impresionante. Si bien tocaron temas de toda su discografía, hicieron foco en su reciente trabajo “Acts of God”, que fue muy bien recibido. Su show fue más sobrio, menos comunicativo pero con una calidad arrolladora. Desafortunadamente nos perdimos el final para poder ver Hammerfall y conseguir buena ubicación para los cierres de los escenarios principales.
Con una gran cantidad de público, los suecos Hammerfall hicieron vibrar a todos en su presentación.
Acompañados de una gran escenografía y su estilo bien manowarezco pusieron a cantar y mover los puños de todos los presentes. Los momentos más destacados de su presentación fueron “Let the Hammer Fall” y el final con su clásico “Heart son Fire”.
A los 15 minutos del fin de los suecos, en el escenario de al lado llego el turno de la banda que contó con el mejor sonido del festival. Los thrashers alemanes de Kreator. Con un escenario decorado con un muñeco gigante de su mascota y cuerpos colgando salieron a todo trapo con “Hate Uber Alles” y pegadito el clásico “People Of The Lie”, para seguir tranquilos a puro pogo y agité con la intro de “Awakening the Gods”, el himno “Enemy of God” y la tremenda “Betrayer”.

Barro y cerveza volando por doquier, gente enloquecida y muchísimas rondas eran el tributo que recibían por parte del público. Siguió con un momento curioso, “Midnight Sun” de su último trabajo que fue acompañado por la voz de Sofia Portanet, una cantante pop alemana y luego más temas de su época más moderna como “Hordes of Chaos”, “Satan is Real” y “Phantom Antichrist” entre otros.
Como mencione anteriormente el sonido era atronador, sentías como si te estuviera llevando puesto un tsunami y ni hablemos de lo ajustados que suenan. Un reloj. Y para terminar con esta demencia faltaban más canciones clásicas así que el show finalizo con “Extreme Aggressions”, mi
favorita de la banda, el hit “Violent Revolution” y la seguidilla matadora de “Flag of Hate” y
“Pleasure to Kill”.
Sin duda esto dejo la vara altísima, pero quedaba el cierre del otro escenario principal a cargo de las calabazas de Helloween.
Antes de proseguir con el concierto de las calabazas queremos decir que, por fanatismo y ganas de
ver a los mencionados, no pudimos ver a Amorphis, Abbath, ni Carpathian Forest. Una lástima que se pisen así las bandas, pero bueno, estos eventos son así.
Ahora sí, videos en las pantallas, suena la introducción y arranca el show con la hermosa “Skyfall” de su último trabajo y ya con esta belleza de canción supimos que íbamos a ver un show increíble.
Como bien pudimos disfrutar en las presentaciones de la banda en Argentina, están pasando por un momento increíble. Todos están manejando un nivel de interpretación increíble y dejan todo en el escenario. Hacen que cada espectáculo que dan sea memorable.
Continuo el asunto con “Eagle Fly Free”, “Mass Pollution”, “Future World”, “Power” y “Save Us”.
Aca pudimos notar que iban intercalando entre una canción que cante Kiske y otra de Deris, para evitar así el desgaste de las gargantas de los cantantes y que en cada canción estuvieran en excelente estado. A título personal quiero destacar que mientras sonaron estos clásicos, recién pude
caer que estaba en el festival que siempre soñé y viviendo la experiencia. Un momento muy
emotivo.
Llegó el turno en el que el gran Kai Hansen se hizo cargo de las voces para hacer un medley de canciones del primer disco donde el se encargaba de la voz. Pasado este momento, Kiske y Deris nos deslumbraron con la hermosa balada “Forever and One” para pasar a un solo de guitarra a cargo de
Sascha para seguir a puro festejo con “Best Time” y”Dr Stein”. En este momento el baterista Dani nos deslumbro con un solo excelente y lleno de poder. El trabajo de este hombre tras los parches es
fabuloso. Para cerrar el primer parte del set eligieron “How Many Tears” interpretada por todos los miembros a la vez.
Pasado un breve descanso, Deris entro al escenario con un sombrero de gala para interpretar la divertida “Perfect Gentleman” y luego el momento mas épico de todo el set y de los mejores del festival, la magnífica “Keeper of the Seven Keys” interpretada completa. Un elixir. Y para finalizar, con pelotas inflables en forma de calabaza volando por el aire el hit “I Want Out”. Un show
memorable.
El festival había empezado con malas noticias, la principal fue la cancelación de la banda nacional Nvlo, pero a último momento los llamaron para que toquen en el escenario Headbangers alrededor de la 1 am. Así que corriendo nos dirigimos para allá y ya pudimos ver un buen grupo de argentinos
esperando para hacer el aguante. Banderas argentinas, camisetas de distintos equipos de futbol del país y hasta la cara del Diego adornaban el paisaje.
Comenzaron a tocar y el pogo y el agite no se hizo esperar. Pudimos también apreciar como público no argento se prendió mucho con el deathcore de la banda y se fueron sumando al festejo.
El show fue corto y conciso, 20 minutos de breakdowns y violencia. Un gran concierto y estamos muy contentos de que al final hayan podido tocar. Queremos contar también que durante el festival recibimos muchos mensajes preguntándonos por la situación de Nvlo, tratamos de contestarlos
todos, pero fueron demasiados y aparte no manejábamos información que no se dio a conocer mediante redes. Como mencionamos antes el trato con la prensa no fue bueno.
Nos esperaba un tercer día movido, pero tuvimos que esperar para ir a descansar ya que queríamos recorrer las afueras del predio y aprovechar a pegarnos una necesaria ducha. De ahí, alrededor de las 4 am, recién fuimos a descansar, ya que se venía otro día muy cargado.
Nos levantamos un poco más tarde de lo habitual, pero llegamos a disfrutar la primera mitad de los alemanes Caliban en el escenario Louder. Contaron con muchos fanáticos que desde temprano ya estaban amontonados en el escenario. La segunda mitad no la vimos para poder ver la ultima parte
de Amaranthe en el escenario Faster. Una presentación con mucha energía y también con mucho
público presente. Finalizado Amaranthe pudimos apreciar a los británicos de While She Sleeps, que con su metalcore pusieron a bailar a todo el predio. Dieron un show muy entretenido con un set basado en su último trabajo “Sleeps Society”(2021).
Seguimos con el metalcore en el escenario consecutivo, pero esta vez de la mano de unos de los referentes del género, Trivium. Con todo y sin respiro empezaron su concierto de 10 canciones de duración con “In the Court of the Dragon” y “Down From the Sky”, con un sonido brutal y muchísima
onda por parte de todos los miembros, encendieron al público que empezó a hacer croudsurfing
masivamente y a generar muchos circle pit.
Un detalle del concierto es que su bajista Paolo fue hospitalizado y fue reemplazado por Josh de Malevolence. Pese a esto se los noto bastante alegres y comunicativos, en especial a la figura del grupo Matt Heafy que iba recorriendo el escenario y cantando en los distintos micrófonos. Algunas
de las canciones que sonaron fueron “Becoming the Dragon”, “A Gunshot to the Head of Trepidation” y el cierre con el ya clásico “In Waves” que puso a todos a saltar.
En la siguiente hora no tocaba nada de nuestro interés, pero se empezó a correr el rumor de que Marty Friedman estaría como invitado en el show de Megadeth que comenzaba en dos horas, así que usamos ese tiempo para ubicarnos en la valla del escenario del cual se había bajado Trivium
hace minutos.
Pasada la espera la hora llego y la sinfónica del colorado se subió al escenario a toda maquina con “Hangar 18”, “Wake up Dead” e “In my Darkest Hour” para luego dar paso al presente de la banda con “We’ll Be Back” y “Dystopia”.
El sonido fue excelente de principio a fin y la banda estaba muy ajustada, como nos tiene acostumbrados. A Mustaine se lo vio muy bien y supo llevar muy bien los problemas que esta
teniendo con la voz, por culpa del paso del tiempo. Sin embargo se lo vio en entrega total.
Siguieron los clásicos, entre ellos “A Tout Le Mond” y “Sweating Bullets”, y dejaron a la maquina detrás de los parches Dirk, para hacer la intro de “Trust” y al momento de entrada de los guitarristas,
entro Marty y la alegría se apodero del lugar. Durante las siguientes canciones en las que estuvo que

fueron “Tornado of Souls” y “Symphony of Destruction”- con el aguante Megadeth incluido-,
pudimos disfrutar de la maestría y los solos del guitarrista mencionado. Con tanto respeto se lo trato
que a la hora de lucirse, los demás músicos se iban atrás y le dejaban el frente. Sin dudas un
momento memorable.
El concierto siguió hasta su final a puro thrash con “Mechanix”, “Peace Sells” y la infaltable “Holy
Wars” que volvió a contar con Marty en el escenario. Un momento mágico de los tantos que nos
regaló el festival.
Corriendo y a los empujones nos fuimos al escenario de al lado que venía la banda más importante
del evento, Iron Maiden.
A los 20 minutos del fin de Megadeth, comenzó a sonar la ya mitica “Doctor Doctor” de UFO y
finalizada continuo la intro de la película “Blade Runner” y ahora sí, “Caught Somewhere in Time” se
apodero de los parlantes y todo fue alegría, y ni hablemos cuando la canción siguiente fue “Stranger
in a Strange Land”, un lujazo.
El set continuo con 3 canciones de “Senjutsu”, el ultimo trabajo de la banda. Las elegidas fueron
“The Writing on the Wall”, la que dio nombre al tour “Days of Future Past” y “The Time Machine”.
Volvimos al pasado para escuchar la magnífica “The Prisioner” y luego volvimos al presente con
“Death of the Celts”, que fue precedida por un discurso de Bruce sobre el fallido genocidio a los
celtas.
Al pasado nuevamente, y esta vez por un buen rato, con el hitazo “Can I Play With Madness”,
“Heaven Can Wait” donde el Eddie cyborg se agarro a los tiros con Bruce y la esperadísima
“Alexander the Great”. Momento colosal y el más alto del concierto. Finalizando la primera parte del
show tuvimos los clásicos “Fear of the Dark” y la infaltable “Iron Maiden” con dos Eddies samuráis
adornando el escenario.
Llego el turno de los bises que empezaron con “Hell on Earth” del ultimo disco. Una canción larga
pero con un estribillo poderoso y partes muy coreables, creo que la mejor recibida del ultimo
trabajo. La infaltable “The Trooper” aunque sin el acto de la bandera británica y para finalizar el hit
del disco “Somewhere in Time”, “Wasted Years”. Un cierre a pura emoción.
Las conclusiones que podemos sacar del show de Maiden es que, si bien fue un concierto increíble,
es el primero en el que note el peso de los años. Los movimientos estaban mas calculados y
medidos, Bruce resolvía las cosas de manera menos exigente para su garganta y administraba mas
su voz. Por su parte, Nicko, el mas grande de la banda y en recuperación de un derrame cerebral, se
lo noto mas simple en cuanto a la ejecución de las canciones, sin hacer tantos phils alocados en la
batería. Igual, esto es una apreciación de alguien que viene viendo a Maiden hace muchos años y
que no le resta puntos al show para nada. El paso del tiempo nos llega a todos. Tómenlo como una
advertencia, aprovechen y véanlos ahora.
Mientras disfrutábamos de Maiden, nos perdimos Deicide y Dying Fetus, una lastima porque eran
dos bandas que teníamos muchas ganas de ver.
Luego de las leyendas, se comió algo y se estiraron un poco las piernas, para ir a disfrutar de una de
las bandas que más queríamos ver del cartel, el supergrupo de Death Metal, Bloodbath, que conto
con músicos de Paradise Lost, Opeth y Katatonia en la formación.
El concierto de estos muchachos fue una patada en la cabeza de principio a fin, eligiendo temas bien
pesados para el set. Sus canciones mas old school, omitiendo los discos mas cercanos a la oscuridad,
cosa llamativa ya que los trabajos más recientes y con esta formación fueron los menos mimados en
la lista de temas. Fue un show palo y a la bolsa donde no faltaron los clásicos del grupo como “So
You Die”, “Cry My Name” o “Eaten”, ni faltaron temas mas raros como “Breeding Death” o “Like
Fire”.
Como critica, si bien Nick Holmes hace un gran trabajo en la voz, creo q a nivel guturales esta un

paso más atrás que los cantantes anteriores y por momentos se lo notaba incomodo o esforzándose
mucho para llegar, pero insisto, son detalles que no opacaron la bestialidad de concierto que fue.
Y para variar, por ver Bloodbath nos perdimos a Solstafir y a Lord of the Lost.
La noche continuo y decidimos ir a disfrutar un poco las fiestas que habían fuera del sector de los
escenarios, donde había un lugar ambientado al estilo de la película Mad Max, donde había fuego y
todo, y dentro de este sector había una fiesta electrónica. Pasamos ahí varias horas viendo
muchísimas cosas bizarras divertidas mientras tomamos unas cervezas y otras bebidas.
Ultimo día y nos quedamos un poco dormidos, así q llegamos para el final de la presentación de
Marty Friedman, que cuenta con una banda enteramente japonesa. Dieron una demostración de
virtuosismo y carisma.
Corriendo, nos dirigimos al escenario Harder para disfrutar del Viking Metal de Ensiferum. Una
presentación muy esperada en general. A pesar del barro pusieron a bailar a todos los vikingos
presentes. La lista de temas recorrió toda su discografía, aunque hizo foco en su ultimo trabajo
“Thalassic”. Los puntos mas festejados del setlist fueron, la canción dedicada a la bebida “One More
Magic Potion” y la épica “Lai Lai Hei”.
En este momento Noelia y yo volvimos a separarnos para que ella vea a Jinjer y yo Ignacio, la
reunión de Biohazard.
Biohazard salió a todo trapo con “Punishment” y no paro de desatar violencia con un set cargado de
clásicos de sus 3 primeros discos. El nivel de comunicación con el público fue altísimo, tanto que el
guitarrista Billy Graziadei se tiro al publico y toco entre el una canción entera.
Desafortunadamente para mi gusto, el sonido no fue el mejor, no fue malo, pero le faltaba
potencia. Si hubieran contado con mejor sonido, sin duda hubiera sido una de las mejores
presentaciones del festival. De la mano de “Punishment” y “Hold my Own” se retiraron, sin antes
recordar que están de vuelta y que están preparando un nuevo disco. ¡A esperar a que salga no más!
Los ucranianos liderados por la talentosa Tatiana salieron a toda máquina con “Perenial” y “Ape” de
su EP “Micro” y luego fueron recorriendo toda su carrera, ¡obviando un par de hits y recordando
perlas olvidadas como “I Speak Astronomy” o “Teacher Teacher!”, pero obviamente centrándose en
su ultimo cd “Wildflowers”.
La banda despliega un virtuosismo y una energía tremenda, sobre todo su vocalista que no para de
animar al publico y agitar. Desafortunadamente el sonido de la guitarra no fue muy claro, los riffs se
perdían y no eran claros. El resto de los instrumentos se escucharon mucho más claros y nítidos.
Les llego el turno a los piratas mas borrachos y divertidos del metal, Alestorm. Con su música
festiva, carisma y los 3 patos gigantes inflables como escenografía, desataron la fiesta en el festival.
No hubo barro que frene el baile y la pachanga que desatan estos escoceses. Tocaron temas de
todos sus discos, muchos ya hits del metal mas divertido. Entre los mas destacables están
“Keelhauled”, canción que los puso en el mapa, “Drink”, ”Hangover” y “The Sunk’n Norwegian”.
Mientras Alestorm divertía a todo el mundo, en el escenario Louder los italianos de Kataklysm
salieron con un set cargado de sus mejores canciones para hacer mover las cabezas de todos.
Lastima que el sonido no los acompaño para nada, haciendo que su presentación sea casi
indisfrutable, al menos para nosotros.
Debido a lo comentado con la banda anterior sacrificamos su final para ver por completo a los
pioneros del metalcore Killswitch Engage, que salieron a toda maquina con su hit “My Curse”
provocando pogo, croudsurfing y abrazos entre el publico en el estribillo melódico. Para contar con 1
hora y 15 minutos de tiempo, hicieron bastantes canciones -18-, donde recorrieron todos sus discos
y no falto ni un solo hit, hasta cerraron con el clásico cover de Dio, “Holy Diver”.
Toda la presentación conto con una energía muy fuerte, los músicos no paraban de arengar y de
recorrer el escenario. El sonido que los acompaño fue bastante bueno también.
Nos dirigimos a uno de los escenarios pequeños para ver una banda australiana que esta dando

mucho que hablar en el metal extremo, hablo de Be'lakor. Su propuesta se basa en un death metal
melódico con tintes progresivos y atmosféricos. Sus canciones hablan sobre filosofía, mitología e
historias ficticias de fantasía. Debido a su corto tiempo para tocar y la duración de sus canciones,
solo interpretaron 5, pero dejaron un muy buen sabor de boca al gran público que tenían delante.
Corriendo a la otra punta del predio fuimos a ver a una de las precursoras del del Death Metal,
Possessed. Con una banda prendida fuego y sonando como un reloj y un Jeff Becerra que la agita
hasta en silla de ruedas, una catarata de clásicos del genero fue desplegada con total maestría.
No faltaron hitos como “No More Room in Hell”, “The Exorcist”, el tema que le dio nombre al genero
“Death Metal” y el gran final con “Burning in Hell”. De los mejores shows del día.
Nos volvimos a separar, Noelia fue a ver Evergrey que realizó una performance en el escenario
Headbangers. El setlist contó con 10 temas, un poco corto para los fans latinoamericanos que
estaban muy entusiasmados por verlos ya que se trata de una banda que ha tocado pocas veces en
América Latina y ninguna vez en Argentina. Según críticas escuchadas, los fans desearon más temas
viejos de la banda, ya que el único perteneciente a esas épocas se trató de "A touch of Blessing". De
todas formas, fueron recibidos con mucha emoción y apreciación debido a la gran calidad de sonido.
Por su parte Ignacio, fue a buscar un buen lugar para ver a la banda más importante y esperada del
día, Heaven Shall Burn. Adelantamos que para parte del staff fue el mejor show de todo el festival.
A las 20:45, la intro de “Endzeit” comenzó a sonar y mientras los músicos iban acomodándose, un
wall of death enorme se abrió en el medio del campo y apenas comenzó el blast beat la locura y
lluvia de barro comenzaron y no pararon durante la hora y media que duro el espectáculo.
La puesta de iluminación, escenografía y pirotecnia fue increíble. Cada acorde o breakdown estaba
acompañado a la perfección, ya sea por un cambio de luz o una explosión. Y en las pantallas que
había en el escenario iban pasando diferentes videos de acuerdo a las canciones mientras que las
laterales transmitían el concierto.
El sonido fue brutal y la interpretación de los músicos fue excelente, acompañada también de
mucha comunicación con el público. El único punto criticable que pude notar, que es un detalle, es
que su vocalista Markus, no pudre durante toda la canción si no que administra su voz intercalando
con gritos limpios, cosa que en estudio no sucede.
Como mencione, el agite no paro ni un segundo, tanto que se armaron circle pits de la mitad del
campo para atrás, inclusive uno giraba alrededor de una de las torres de sonido.
Para destacar los momentos mas especiales del set a mi gusto fueron, “Behind the Wall of Silence”,
“Combat”, con pirotecnia acompañando la pista del diapro en el medio de la canción, el ya suyo
cover de Edge Of Sanity,”Black Tears” y el final inesperado y glorioso con “Valhalla”, clásico de Blind
Guardian. La frutilla del postre.
Finalizado, disfrutamos de un show de drones que iban formando diferentes formas en el cielo,
entre ellas dragones y la famosa calavera de todo del Wacken. Este espectaculo fue precedido por
un discurso de los organizadores y el anuncio de las primeras bandas para la edición 2024 del
festival. Entre ellas destacan: Scorpions, Amon Amarth, Watain, el cuarenta aniversario de Mayhem,
Blind Guardian, entre varias más.
Procedimos a comer algo y empezar a planear la vuelta que se veía complicada, entonces
desafortunadamente tuvimos que sacrificar las presentaciones de Dropkick Murphys, Sleep Token e
Igorrr, ya que varios de nosotros estábamos cortos de tiempo y desde la producción informaban que
las rutas estaban embarradas y estaban sacando autos estancados en el barro con los tractores.
Para dar una conclusión final, el Wacken es un evento que es espectacular y es como si fuera Disney
para los amantes de la música pesada, hay de todo para hacer y ver. Lastima que esto se vio opacado
por la mala organización, en especial por la poca predisposición en tratar de contener el problema
de las lluvias y el mal trato a la audiencia por parte del personal de seguridad y de información.

Sentimos que tuvimos que poner mucho de nuestra parte para poder disfrutar del evento y no
debería ser así, hemos estado en otros festivales del estilo y esto no nos ha sucedido.
Sin embargo, lo vivimos y lo disfrutamos muchísimo, aunque a titulo personal no creemos volver, a
no ser que suceda algo extraordinario.
Queremos agradecer a Víctor y a todo el equipo de Buenos Aires Metal Shows por confiar en
nuestro trabajo y a todos los que siguieron nuestra cobertura por redes sociales y leyendo esta
reseña.

Texto: Ignacio Azzarita, Noelia Donandueno

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