Michael Monroe, quien fue cantante de Hanoi Rocks, se ha desvelado como parte del pequeño grupo de gente que recibió una bala que contenía las cenizas del difunto líder de Motörhead, Lemmy Kilmister.
A través de sus redes sociales, Monroe ha compartido fotos de la bala y la carta que la acompañaba junto con el siguiente texto: “Acabo de recibir un regalo extremadamente especial y conmovedor: una bala que tiene parte de las cenizas de Lemmy en su interior. ¡Lemmy está en la habitación con nosotros esta noche!».
La carta que acompaña a la bala recibida por Monroe viene del Whisky A Go Go de West Hollywood, California, propiedad de la familia Maglieri, que también eran dueños del Rainbow Bar & Grill, el sitio favorito de Lemmy. En ella, se puede leer lo siguiente:
«Michael,
Todos sabemos que Lemmy conocía a mucha gente, pero tenía pocos a los que consideraba amigos y aún menos a los que consideraba familia. Siendo tú una de esas personas que él consideraba familia, nos gustaría compartir un pedacito de él contigo.
Lemmy tocó todas nuestras vidas de una manera que no creo que ninguno de nosotros pueda olvidar, pero con estas cenizas no sólo guardas los recuerdos que tienes, sino que mantienes a Lemmy contigo para siempre.
Él era Lemmy. Tocaba Rock ‘n’ Roll. No le olvides».
Otros Poseedores de estas reliquias.
Rob Halford, cantante de Judas Priest, se ha desvelado como uno de los poseedores de una de las reliquias más preciadas de la historia del rock, una bala con las cenizas del difunto Lemmy Killmister, líder de Motörhead.
“Cuando Lemmy murió, tuve la bonita oportunidad de hablar en su funeral. Nos juntamos varias personas, músicos de todo el mundo, en Hollywood y hablamos sobre Lemmy y sobre su vida y de todas las cosas que nos dejó. Y después, no hace demasiado, recibí algo en el mail de su gente, de su oficiana, su mánager y todo el mundo todavía trabajan sin descanso para mantener su nombre con nosotros, lo cual siempre hará. Me mandaron una bala con parte de las cenizas de Lemmy dentro de ella”, explica Halford.
“Menuda locura. Es la clase de cosa que a Lemmy le hubiera gustado hacer. Como interpretes lo que acabo de decir es cosa tuya. Pero que hubiera pensado en mí, que me llevara dentro de este pequeño círculo de amigos que tienen un poquito de las cenizas de Lemmy… nos la ponemos al cuello, de forma que esté cerca de nuestro corazón de la forma más sincera posible, que es increíblemente potente. Usar un objeto así para llevar sus restos es muy de Lemmy, es provocativo, te hace pensar y te hace hablar. Pero, en lo que se refiere a tener una parte de Lemmy, físicamente, conmigo, en mi casa, es algo mágico”.
Estas reliquias solo las tienen un selecto grupo de artistas. No se sabe, exactamente, cuántas hay y quiénes las tienen, salvo las que lo han hecho público. La reina del metal alemana Doro Pesch desveló, hace meses, que recibió una de las balas y que “casi se muere” cuando se enteró de lo que era.
El periodista Riki Rachtman afirmó que también recibió una bala, que calificó de “el mejor regalo que había recibido en su vida” y afirmando que la llevaba allí donde iba.
Hubo, de hecho, quien la regaló, no sin polémica. El año pasado, el jugador de tenis Pat Cash publicó una fotografía con una de las balas de Lemmy, afirmando que se la regaló el cantante de Ugly Kid Joe Withfield Crane.

