Dream Theater, la superbanda estadounidense formada por James LaBrie, John Petrucci y John Myung, junto al reincorporado Mike Portnoy y Jordan Rudess, volvió al país como parte de una gira que celebró sus 40 años de trayectoria y que incluye otras paradas en la Argentina y Latinoamérica. La cita fue en el Movistar Arena, dentro del tour An Evening With Dream Theater – Parasomnia Live, un formato que ya conocen bien en estas latitudes.
Su regreso al país coincidió con un punto de inflexión en la historia del grupo y el reencuentro de una de sus formaciones más emblemáticas: James LaBrie en voz, John Petrucci en guitarra, John Myung en bajo, Mike Portnoy en batería y Jordan Rudess en teclados. Todo estaba dado para que el dream team se reencontrara con una de sus hinchadas más fieles: una noche que tuvo rigor extremo, virtuosismo quirúrgico y humanidad en partes iguales.
Soñar con la perfección técnica tiene un nombre y pasó por el Movistar Arena. Dream Theater llegó, tocó durante tres horas y se fue, pero en el medio dejó en claro que hay músicas que no se negocian: o entrás en su hechizo o te quedás afuera mirando cómo los tipos hacen lo que quieren con sus instrumentos. No hay punto medio. La mayoría eligió entrar.
Hay bandas que tocan y bandas que ejecutan. Dream Theater pertenece al segundo grupo, ese donde la precisión no es un recurso sino una obsesión. Sólidos y demoledores, el quinteto usó el escenario como un laboratorio donde cada nota tenía una razón de ser. No hubo concesiones para el que buscaba un hit fácil. Hubo, en cambio, una demostración de oficio que roza lo inhumano.
Fotos x Victor Guagnini
Cronica Antonella Bortolotti















