Tano Romano ‘Para mí «Oscuro Plan del Poder» es uno de los mejores discos de Malón‘
Tras la reciente edición de «Oscuro Plan del Poder». Malón vuelve para recuperar el terreno pérdido durante los años de Coronavirus. Antonio «Tano» Romano, legendario guitarrista del Metal argentino nos atendió muy amablemente para responder algunas preguntas sobre este y otros proyectos…
¿Cómo recibió la gente el nuevo disco de Malón?
Estamos contentos por cómo quedaron las composiciones, el sonido que logramos, los comentarios son muy buenos. Y ahora ya arrancamos con los shows. Así que viene un momento muy lindo y el que más nos gusta que es tocar las canciones en vivo y tratar de cumplir ese sueño que uno tiene en la cabeza cuando compone un tema o una melodía,
que la gente puede llegar a corear. O pensar que cuando toquemos ese tema van a estar todos pogueando. Locuras que uno tiene en la cabeza que después cuando pasan en vivo, sentís algo lindo.
¿Cambiarían algo o lo dejarían tal cual está el álbum?
Para mí está bárbaro, no es un disco que lo hicimos a las apuradas, tuvimos tiempo, tuvimos un año. Las composiciones salieron de muchas cosas que teníamos grabadas en la pandemia. Recurrimos a unas carpetas que yo guardaba y de ahí seleccionamos zapadas.
En todo ese tiempo encerrado me bajaba unas baterías grabadas de you tube y tocaba arriba. Seleccionamos las mejores partes para así darle forma a las canciones, agregando unos arreglos. Para Malón es una nueva etapa musical con Javier Rubio en la batería. Tuvimos tiempo de ensayarlos. Entramos al estudio con los temas ya armados. A veces uno
entra al estudio con los temas sin terminar y ahí sí, con el tiempo se te ocurre un nuevo arreglito para una canción que ya grabaste y no lo podés agregar. Pero en este caso pudimos laburarlo y ensayarlo, para mí es uno de los mejores discos de Malón. Nosotros teníamos reservado cinco días para el estudio «El pie» para grabar las bases pero ese estudio ya no existe más entonces lo terminamos grabando en un estudio que armó mi hijo: «Romano Estudios» le puso. Ahí terminamos de grabar las violas, arreglos y la mezcla en general la grabó él: Randy Romano. Estamos contentos con el sonido que logramos porque hoy es todo una competencia. Todas las bandas suenan bien. Por ahí no hace falta
tener un super estudio, teniendo algunas cositas de buena calidad podés lograr que suene a muy buen nivel. Malón siempre estuvo atrás de eso, de sacarle un buen sonido a nuestros discos, que en los shows en vivo nuestros discos suenen bien, tenemos un equipo técnico que hace que todo eso suceda.
¿Cómo se adaptó Javier a la banda y ustedes a él?
Muy bien porque ya lo conocíamos, él ya había sido parte del staff en el 96′ cuando grabamos «Justicia o Resistencia» él ya era asistente de la banda y la verdad que, ya en aquella época, tocaba la batería increíble. Sabíamos que iba a ser un batero que podía estar a la altura, tranquilamente. Y las composiciones fue todo un año que estuvimos laburando Javier, Carlos y yo. Javier es un excelente músico, se adaptó al toque, además disfrutamos mucho los ensayos.
¿Y con Pato Strunz las diferencias fueron musicales o personales?
Con Pato las diferencias fueron personales pero no hace falta contarlo porque son cosas nuestras que no tienen nada que ver con la música. No fue un problema musical el que alejó a Pato de la banda.
Él además de tocar la batería era el manager ¿quién ocupa su lugar en ese puesto?
Ahora estamos trabajando con Andrés Vignolo: «AV Producciones», es un conocido de Claudio, él lo propuso para ese puesto. Y Andrés fue quien trajo a Javier Rubio, que aparte de tocar la batería es asistente, stage, trabaja en el estudio. Él tiene una relación de trabajo y amistad con Andrés desde hace mucho tiempo.
¿Cómo ves la vuelta de los shows post pandemia?
Muy bien. Anteriormente a Malón estuvimos tocando con «La H no murió» y recorrimos todo el país. Mientras preparábamos este nuevo disco estábamos tocando los temas de Hermética y la gente siempre nos acompañó. Y ahora volvemos con Malón, hace poquito, el primero de abril fue el primer show y el sábado pasado fue el segundo en Córdoba. Ahora vienen un montón de recitales. La gente está esperando la vuelta de Malón y los nuevos temas ahora con Javier en la bata, es una nueva etapa.
¿Cuándo es la presentación oficial del álbum?
La idea es que sea en agosto en el Teatro Flores.
¿Y con tu proyecto «Tano Romano» tenés pensado hacer fechas?
Ahora en junio viene algo lindo, en pandemia sacamos un disco nuevo que se llamó «Librarse y Existir», fuimos convocados para tocar en un festival que se realiza en el Luna Park. Van a estar Renacer, Entre el cielo y el infierno, El tributo a V8, Horcas, El dragón. Va a ser un lindo momento de volver al escenario del Luna Park. Para Pablo y Javier va a ser la primera vez que toquen en ese escenario así que estamos todos muy contentos de llegar a ese lugar con el Heavy Metal. El festival se llama «Inmortales» y se va a realizar el 21 de Junio.
INMORTALES HEAVY METAL EN EL ESTADIO LUNA PARK
MIERCOLES 21 DE JUNIO A LAS 19:30 HS
V8 TRIBUTO
HORCAS
TANO ROMANO
ENTRE EL CIELO Y EL INFIERNO
EL DRAGON
RENACER
Entradas x sistema Ticketportal o en la boletería del Luna
INMORTALES es el festival de estilo HEAVY METAL que conforman las históricas bandas Argentinas:
V8 TRIBUTO / HORCAS / TANO ROMANO / ENTRE EL CIELO Y EL INFIERNO / EL DRAGON y RENACER.
La infaltable cita es el próximo MIERCOLES 21 DE JUNIO a las 19:30 hs en el Estadio Luna Park, en el que las bandas participantes interpretarán los temas clásicos de sus respectivos repertorios por lo que será un concierto histórico con todas las letras.
Estén preparados para un encuentro sin precedentes en el que todo fiel a las huestes del Metal está convocado y las bandas esperarán a sus seguidores incondicionales que desde sus comienzos estuvieron haciendo el aguante para dar su mejor concierto posible.
Es muy probable que haya invitados de lujo para esta celebración del HEAVY METAL ARGENTINO que se llama INMORTALES y nada menos que en el Estadio Luna Park!!!
Gustavo Rowek: «El metal navega entre sus propias contradicciones»
Gustavo Rowek formó parte de una de las bandas más emblemáticas del Metal argentino: V8. Sus inquietudes artísticas lo han llevado por diferentes proyectos bastante diferentes entre sí pero siempre con la misma convicción. Ahora que el tributo a la mítica banda está de regreso, el baterista tiene algunas cosas que decir.
¿Cómo te sentís de estar de nuevo con el tributo a V8?
Muy contento. La verdad que me siento muy feliz. Este tributo lo hicimos en el 2011 con el Tano Romano, Topo Yañez y Walter Meza. Un tributo donde cada uno de los integrantes, obviamente sin contarme a mí, habían tenido mucho que ver con algunos de los actores de V8. Walter y el Topo tocaron con Osvaldo Civile y el Tano Romano compartió Hermética con Ricardo Iorio. Creo que son de los máximos exponentes del Heavy Metal en Argentina. Así que imagínate que juntarme con ellos es un verdadero placer. El tributo fue algo que nació como un show en el Teatro Flores y terminó siendo cuatro años ininterrumpidos de gira, donde en un momento tuvimos que pararlo porque si no, todavía estábamos girando. Es muy complicado sincronizar las agendas de tipos que están en bandas diferentes. Entonces cuando se dio de estar con nuestras bandas en el Luna Park, fecha metalera, dijimos «hagámoslo». Es algo que me piden todo el tiempo, así que cuando vimos la oportunidad no lo dudamos.
¿Qué me podés contar del recibimiento de la gente al tributo?
Fue increíble, como si hubiéramos tocado ayer con V8. No hace falta que te diga en lugar que ocupa V8 en la escena metalera argentina. Está claro. Muy claro, siempre digo lo mismo, está mi verdad, tu verdad y la taquilla, que es la verdad de las verdades. Cada vez que tocábamos, agotamos. La gente estaba muy ávida de escuchar esas canciones y ser
parte de la fiesta.
¿Recibieron muchas críticas respecto a la formación y que seas el único miembro original?
No me hagas reír los pies. Imagínate que hay críticas incluso con que el festival donde tocamos se hace un miércoles (risas). De ahí en adelante te podés imaginar. Las redes son una cloaca. Todo el tiempo hay gente tirando mierda, con mucho resentimiento. Les cuesta mucho entender que estamos todos de este lado del kiosquito, que es el Heavy Metal, pero no quiero ser maleducado, «me ne frega». Me tiene absolutamente sin cuidado, no me importa. Cuando uno es una figura pública sabe bien que hay gente que le va a gustar lo que haces y gente que no.
Igualmente me llamó la atención que sea un miércoles el festival…
Mirá, la respuesta debe ser muy sencilla: no debe haber sábados libres, deben estar ocupados entonces dijeron «bueno, un miércoles». Le debe salir menos al que hace la producción un miércoles que un sábado. Te puedo dar un montón de razones pero la verdad: es lo que menos me preocupa. Es como que me digas «¿Con qué calzoncillo vas a ir?. Qué sé yo, me da lo mismo. ¿Cuántas bandas de afuera tocan en la semana?
¿Escuchaste a alguien preguntar por qué el miércoles? Es claramente el resentimiento de algunos sectores. A la mayoría de la gente le encanta y a nosotros también.
¿Con Entre el Cielo y el Infierno tienen pensado hacer más fechas?
Estamos al palo. También todo a demanda de la gente. Claramente es un proyecto que estaban esperando. Les gusta vernos juntos a Mario, Sergio, El Chino y a mí, obviamente con el agregado de Cachito Scasso y José Velocet. Pero sí, está con mucho trabajo la banda. Vamos a estar tocando por concepción del Uruguay, luego por centroamérica, después volvemos y tenemos más fechas en Buenos Aires.
¿Y grabar un disco?
El material propio ya está viendo la luz. Nuestro sencillo: «Enviados». Seguramente antes de fin de año saquemos alguna más. Lo que no sé es si sacamos el formato de disco. Seguramente sea single con su respectivo video.
¿Te adaptas bien a los nuevos formatos? Mejor dicho a las nuevas plataformas…
Yo por muy poquito me perdí el magazine (risas). Pasé por el disco, el cassette, el Dat, CD, redes, los soportes digitales… así que, si no me adapto, me muero. El músico una de las características que tiene que tener es la adaptación a los tiempos para siempre estar en tendencia. Sigue siendo lo mismo pero en otro formato.
¿Algún otro proyecto?
Aparte estoy con el tributo a Sabbath que es War Pigs. Encuentro mucho placer en tributar a Black Sabbath. Es la banda con la que aprendí a tocar la batería. Ponía los discos y tocaba arriba. Y con Rowek estoy volviendo el 26 de agosto con un proyecto nuevo que va a ser un repaso de toda mi carrera. La mía y la de Sergio (Berdichevsky)
¿Van a repasar la época de Nativo?
Claro. Nativo es una banda que nos están pidiendo muchísimo. A los gritos. Así que también tenemos muchas ganas. Fue una banda bastante incomprendida en su momento.
Estamos por subir la música de la banda a Spotify, que todavía no está. La idea es hacer uno o dos temas nuevos y subir el material viejo a Spotify.
¿Por qué pensás que Nativo fue una banda incomprendida?
Porque fue una banda adelantada a su época. No trabajábamos con los parámetros del Metal. Que tenes que ir de acá hasta acá y no te podés mover porque sos tal o cual cosa. Siempre tuve una libertad muy grande artística y creativa y en Nativo la pudimos desarrollar libremente con Sergio. Por eso veinte años después me están pidiendo todos que
volvamos.
¿Cómo te llevás con Sergio después de tocar tantos años juntos?
Sergio es un hermano de vida. Mis hijos le dicen «tío». Somos hermanos del camino, nos conocemos de antes de V8, siempre supimos que íbamos a tocar juntos y desde que lo hicimos no nos separamos porque encontramos mucho placer tocando el uno con el otro. Nos entendemos, tenemos una manera de ver la vida, muy similar en cuanto a la lealtad, el compañerismo. Es muy fácil trabajar con Sergio.
¿Qué más me podés adelantar del festival «Inmortales»?
Yo siento que es una velada de gala para el Heavy Metal. Creo que tenemos que estar orgullosos de que se haga un festival así, de que haya productores que quieran apostar por el metal nacional y vivámoslo con alegría, con ganas y no quemándonos la cabeza, empezando a quemarse uno con otro, si este es de verdad y el otro de mentira… el otro es
más o menos. Somos todos metaleros que estamos en el mismo barco. Tengo muchas ganas de compartir escenario con todas las bandas que van a tocar. Estamos felices de que el Luna Park se vista de gala para recibirnos.
Vos que fuiste gestor, ¿Cómo ves la escena?
Mirá, el metal navega entre sus propias contradicciones. Justamente por esto que hablamos todo el tiempo. Hay un sector muy resentido que termina haciendo todo lo que dicen que hacen con nosotros que es: sectarizar. Cuando se empieza a ganar buenos lugares, se venden cosas que no son. Está buscando su propio espacio el Metal.
¿Pensás que es algo exclusivo del público metalero o en otros géneros también sucede?
Creo que es bastante del público metalero…
¿Y por qué pensás que es así?
Porque…no sé… habrán recibido una mala información en su momento y el resentimiento
pudo más que lo otro: las ganas de compartir y disfrutar. Las ganas de agrandar el
movimiento, que crece cuando se mezcla gente nueva. Hay que liberar las mentes.
Entrevista x Tony Esmoris
Stratovarius. 26 de abril de 2023, Teatro Flores.
Mientras voy camino al teatro recuerdo la primera vez que vi a Stratovarius, allá por el 97.
Un Súper Club llenito esperando ver por primera vez esta banda Finlandesa que en ese momento giraba presentando su sexto y tal vez más exitoso disco a nivel sonoro y comercial, “Visions”.
A casi 40 años de su formación, 26 de aquella primera visita y 9 de la última y cambios de formación de la cual no queda ningún miembro original, ahí estoy. Parado y esperando. Se repite como aquella primera vez, la presentación de un nuevo trabajo.
Pasadas las 21hs. las luces se vuelven tenues, se escucha la intro, la llegada de los músicos al escenario y de la mano de “survive” tema que da nombre a su último trabajo, comienza una noche del más puro Power Metal interpretado por uno de sus mayores exponentes.
Temas nuevos y clásicos como Firefly o Speed of light hacen que publico no deje de corear una nota, un estribillo. Eagleheart, Deman, Frozen in time… los temas pasan y la euforia cada vez es más. La voz intacta de Kotipelto para una maravillosa interpretación de Forever, un nivel altísimo de músicos para temas como Stratosphere/ Holy Light. La guitarra de Matías Kupainen está a la altura de Stratovarius y más. La batería de Rolf Pilve me dejo clavados los bombos en el pecho. Lauri Porra no necesita presentación, simpático solo de bajo que incluyo un fragmento del tango “por una cabeza”- el público no paraba de disfrutar.
Jens Johansson, pilar fundamental en el crecimiento y desarrollo de la banda desde su entrada ya sea a nivel compositivo o como instrumentista se despacho con un solo que derivó en el tema Black Diamond y el público a estas alturas dejaba el corazón en cada estribillo!
Como todo lo bueno tiende a ser corto llego Unbreakable, tema progresivo/metalero con un gran estribillo, de esos que silbas hasta en la ducha… la banda iba cerrando tremendo show… pero el publico quería mas y de la mano de Hunting High and Low, donde Timo hizo partícipe al público para coronar el cierre de una noche tan esperada y con entradas agotadas. Si el sonido fue bueno, sí. Si el set fue corto, si. Si se extrañan a otros Stratovarius, puede ser. Si Stratovarius sigue siendo una aplanadora del Power Metal, pero claaaro!
Fotos: Flor Giuliana
Texto: Cruz Lizarraga
La banda liderada por Mark “Barney” Greenway regresó al país, luego de su último paso en 2018 y se presentó el pasado jueves en un Uniclub colmado que tuvo además a Blast Bitch y Bloondfiend encargados de inaugurar la masacre.
Y un día, luego de cinco años, Argentina pudo volver a albergar a la legendaria banda británica y emblema del grindcore: Napalm Death. El grupo formado en Birmingham en 1981, regresó a Buenos Aires, luego de su último paso que tuvo lugar en 2018 con Cannibal Corpse en el Teatro Vorterix y brindó un show aplanador en un Uniclub colapsado.
De la mano de Noiseground, en una semana cargada de shows, la propuesta que tenía a la banda de Greenway y compañía como plato principal, contó con dos grandes exponentes de la escena local: Blast Bitch y Bloodfiend. En una jornada que comenzó apenas pasado unos minutos de las 19 hs, el trío formado en 2016 e integrado por Constanza Liberte, Arihell Ledo y Pely Macchi fueron los encargados de pudrir todo, con un show contundente, la banda expuso toda su propuesta que va desde el grindcore, doom y death, machaques violentos, una voz poderosa y una batería al frente explotando todo a la par con la guitarra, logrando una gran sintonía y una combinación letal.
Con gran parte de Uniclub lleno, Blast Bitch acaparó la atención de muchos, como así también entabló de manera recíproca una relación con quienes se acercaban al escenario dejando todo encendido para lo que se venía con Napalm Death.
Cerca de las 20 hs se subió a las tablas, Bloodfiend, para continuar con todo su death metal, a diferencia de Blast Bitch, el show de la banda al mando de Gabriel Lupi, que llegó a esta presentación con su nuevo disco “Soldier of Annihilation” el cual salio por medio de Disembodied Records el pasado 20 de abril de 2023, tuvo a gran parte de los presentes, ya con el histórico recinto de Guardia Vieja 3360 ya casi completo en su totalidad, algo más atento, que estuvo más observador y escuchando, no por eso no menos participativo, , se apreciaba algún grupo de frente pogueando y agitando.
Y con una puntualidad incluso adelantada, a las 20:45 hs todo se volvió una masacre en vivo, Napalm Death salió a matar sin ninguna piedad, con unas breves palabras “Barney” Greenway con toda su simpleza y luciendo una remera roja con el símbolo de paz, soltó las primeras palabras en su regreso “Me disculpan pero Shane (Embury), (bajista), está enfermo, pero volverá” y sin mucho más preámbulo, “Narcissus” arrancó todo, canción que da inicio a su último mini álbum de 2022 “Resentment Is Always Seismic – A Final Throw Of Throes”.
Este trabajo puede considerarse como una extensión de su disco, tan aclamado, publicado en 2020 “Throes of Joy in the Jaws of Defeatism”. Precisamente la noche continuó con un tridente prolífico de este álbum: “Backlash Just Because”, “Fuck the Factoid” y “Contagion”. Su llegada a Buenos Aires, tuvo como plato fuerte su última placa, antes mencionada, “Throes of Joy…” en su show que tuvo una duración de una hora y con más de 20 canciones, todas ellas celebradas y coreadas en un Uniclub explotado, al punto tal que, hubo gente que se descompensó por la falta de aire y poca ventilación del lugar, estaba tan colapsado que quienes querían tomar una bocanada de aire y escapar por un momento del mosh que se desató adelante, poco podían pasar para el fondo.
La masacre en Uniclub continuó con “Lucid Fairytale” y “Everyday Pox” para que luego llegue una que se pogueó tanto delante como detrás: “Invigorating Clutch”. Con unas palabras de Mark Greenway: “Volvemos un poco a 1987” para que desate la locura con la canción que le da nombre al mítico álbum debut de Napalm Death: “Scum”. Dicho sea de paso de su primera placa también sonaron “The Kill”, “You Suffer” y la que cerró su acribillante show: “Siege of Power”, luego de 36 años de haber lanzado su emblemático disco y varios años encima, es increible como ejecutaron tales canciones de manera formidable. En la manera que la banda completa demostraban su humildad para con su público, brindandoles botellas de agua e intercambiando palabras con ellos, tambien hubo lugar para los mensajes que transmitio Greenway a lo largo del show, los cuales son de claro conocimiento, desde aspectos politicos tales como a favor del aborto, en contra de la figura tradicional religiosa, el fascismo entre otros ejes y canciones que reflejaron estas palabras se vio con “Suffer the children” y “Nazi punk fuck off”. Y una increíble y bien lograda versión de “Don't need it” de Bad
Brains.
Una vez más, los reyes del grindcore dejaron en claro porque son el emblema de este estilo, con un concierto al palo en una hora, sin respiro alguno y demostrando su vigencia arriba del escenario y porque no, su vigencia a nivel mundial.
Por: Maximiliano Bucci
Fotos Eushi Fernandez
El pasado 25 de abril, la banda alemana, Lord of the Lost tuvo su debut absoluto en suelo argentino, con Bloodparade encargados de abrir la velada. Los alemanes desplegaron un show donde repasaron por completo su extensa discografía.
Mientras en las calles de la ciudad, el frío decía presente, puertas adentro del recinto de Sarmiento 1752, la temperatura tomaba fuerza porque con una jornada temprana desde las 20 hs, la noche tomó calor con la explosiva apertura de Bloodparade.
Con un arranque puntual, la banda liderada por Brenda Jezabel Cuesta, banda que está celebrando en este 2023, sus 20 años de trayectoria y que llegaba a esta presentación luego de haber formado parte en la segunda edición del Festival Furia Fest en Zarate, desplegó todo su poderío en el debut de Lord of the Lost y dejando en claro que, el que, ellos hayan sido los encargados de abrir este show, fue una gran elección acertada.
Y esto de acierto, no solo se debe a su camino recorrido, sino que además no hay banda del género (metal gótico industrial) actualmente en Argentina que exponga un show enérgico y tan explosivo como lo hace Bloodparade en cada presentación.
Apenas pasados unos minutos de las 21:30 hs, la banda creada en 2007 y liderada por Chris Harms, hizo oficial su debut en Argentina. El grupo, que completan Class Grenade, Gared Dirge, Pi Stoffers y Niklas Kahl llegaba a nuestro país con sus dos últimos discos de estudio: “Judas” (2021) y “Blood & Glitter” (2022), siendo este último la principal razón de su visita, que además cuenta con un ingrediente importante para la banda y es que les valió el primer puesto en las listas de su país y también que competirán, representando a Alemania, con la canción que le da nombre a su placa en la final del Festival Eurovisión, que tendrá lugar en Liverpool del 9 al 13 de mayo de este 2023.
Las primeras canciones que hicieron oficial su presentación en Buenos Aires fueron una canción de cada uno de sus últimos cuatro discos: el puntapié inicial fue “Drag me to hell” de su quinto disco publicado en 2016 “Empyrean” y luego, sin mucha presentación, “Leave your hate in the comments” de su último álbum “Blood & Glitter”. A la cual le siguieron “Morgana” de su álbum “Thornstar” (2018) y cerró el cuarteto “Born with a broken heart” de su disco “Judas” (2021).
El quinteto con Chris Harms al mando y en un estado de extrema felicidad por llegar al país y encontrarse con un Teatrito colmado para recibirlo a él y compañía, se mostró toda la noche receptivo y con un fluido ida y vuelta con el público. El grupo actualmente es uno de los principales exponentes del metal gótico y en su concierto el pasado 25 de abril en el Teatrito quedó claro porque lo son y están atravesando un gran presente.
El show continuó cargado de sus éxitos, hicieron un dúo de canciones de su última placa: “The Future of a Past Life” y “Reset the Preset”. De su primer álbum “Fears” lanzado en 2010 solo tocaron “Dry the rain”, la canción más
escuchada de dicho trabajo y de tal forma soltaron “La bomba” unica cancion que sono de su disco de 2014 “From the Flame Into the Fire”. La banda que desde 2017 forma parte del sello Napalm Records, en el resto de su repertorio, armado para su primer show en suelo argentino contó con canciones pertenecientes a sus discos de 2012, 2016, 2021 y 2022, un buen setlist para cumplir con un repaso casi absoluto de sus ocho álbumes de estudio. Tal así que también hubo lugar para un muy bien ejecutado cover de Iron Maiden: “Children of the Damned” del emblemático “The number of the beast” de 1982 que los alemanes incluyeron en su EP de 2022 ‘Heartbeat of the Dead’.
El final de su primera visita fue con baile incluido, tocando su versión de “The look” de los históricos Roxette, cover que también decidieron guardar en su disco “Blood & Glitter”. Argentina recibió a Lord of the Lost atravesando un gran presente, el cual continuará en lo que resta de su gira y demás presentaciones, no para demostrar que no es casualidad lo que les toca vivir, sino porque llegó el momento de darle el lugar que se merecen, el de pelear bien arriba.
Lord Of The Lost
Bloodparade
Fotos x Eushi Fernandez
Por: Maximiliano Bucci